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El rol del “Design Thinking” y el diseño estratégico en el escenario actual

3/9/2012  © Ineedit / José Antonio Gago

 

Las relaciones USUARIO-PRODUCTO-MARCA están sufriendo una gran evolución, que debe llevar a las empresas a replantearse totalmente qué ofrecen a sus usuarios. En este escenario, como ya hemos comentado en otros artículos, ya no bastará con ofrecer buenos productos, sino que se deberán ofrecer experiencias de uso, de marca y de compra, alineadas con los estilos de vida del usuario.

En este contexto, el diseño y su forma de enfocar y resolver los problemas (Design Thinking) deben comprenderse como DISCIPLINAS ESTRATÉGICAS, por su capacidad para IMAGINAR soluciones basadas en su VISIÓN 360º (usuario, negocio, marca, tecnología y arte).

Para ello debemos asumir las siguientes reflexiones y nuevos paradigmas:

La innovación tiene lugar en la intersección entre las necesidades del usuario, la estrategia de la empresa y las posibilidades de la tecnología.

La disciplina del diseño no solo consiste en crear formas bellas, sino precisamente en dar forma a los deseos del usuario y a la estrategia de la empresa, en base a las posibilidades tecnológicas y productivas.

Para abordar la definición y creación de experiencias en lugar de productos, serán necesarios profesionales con una visión 360⁰ del contexto, capaces de observar las necesidades del usuario e imaginar nuevas soluciones.

Los equipos de innovación deben ser multidisciplinares, y el Design Thinking puede actuar como aglutinador y catalizador de ideas.

Es hora de que la figura del Design Manager (externo o interno) adquiera un peso fundamental dentro de la estrategia de las empresas, de que el diseño pase a ser estratégico. Para ello es necesario que las escuelas de negocio adapten sus planes de estudio al nuevo contexto de mercado, formando profesionales con la capacidad de trabajar junto a profesionales del diseño estratégico y la innovación, pero también es necesario que las escuelas de diseño formen a profesionales capaces de trabajar junto a la dirección de las empresas. Bajo nuestro punto de vista, las escuelas de negocio y las de diseño, están condenadas a entenderse y crear importantes sinergias. Esta visión ya está plenamente arraigada en EEUU y el norte de Europa, tanto a nivel educativo como empresarial. Los resultados ahí están.

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